El Líbano, ese pequeña nación que encontramos a orillas del Mediterráneo más lejano. Un país con muchos contrastes, ya sean geográficos, culturales o bien religiosos. Marcado por la guerra, el Líbano ha sabido sobreponerse y sigue intentando hoy en día modernizarse y desarrollarse turísticamente, una pretensión complicada, ya que está situado en una zona que no se caracteriza precisamente por la estabilidad política. No obstante, viajar al Líbano es una experiencia maravillosa que te puede enriquecer mucho, ya que es un país que tiene mucho para explorar y mucho por ofrecer, un lugar que quiere volver a ser como antaño, cuando su capital Beirut era llamada la Suiza de Oriente Medio.

PREJUICIOS:

Cuando se viaja a Oriente Medio siempre es usual que en nuestra mente aparezcan algunas concepciones que nos echen atrás, generalmente haciendo referencia a la poca seguridad y a la inestable situación político social que atraviesa esta zona.

Sin embargo, estas concepciones son mayoritariamente erróneas si hacemos referencia al Líbano. Obviamente es cierto que Beirut está situada a medio centenar de kilómetros de Siria, un país que, como muchos sabemos, está en medio de una guerra civil, pero no por eso es inseguro. Cabe destacar que durante mi viaje a Beirut siempre experimenté una sensación de seguridad. Esta sensación de seguridad se ve aumentada por la numerosa presencia de militares libaneses a lo largo de toda la ciudad. Ver tantos militares puede impactar al principio, pero es un hecho al que uno se acaba acostumbrando y que hace sentir al viajero más seguro. Lo único que se debería evitar son las zonas fronterizas con Siria y los barrios del sur de Beirut, como Dahieh, entre otros, barrios donde hay una gran afluencia del movimiento político de Hezbolá, una organización que se muestra hostil hacia Israel.

Para consultar la situación de Beirut en referencia a la seguridad siempre puedes también ayudarte de la página del Ministerio de Asuntos Exteriores:

http://www.exteriores.gob.es/Embajadas/BEIRUT/es/Embajada/Paginas/Recomendaciones.aspx?IdP=107

Bandera libanesa en una calle del centro

BUROCRACIA:

Los ciudadanos españoles necesitamos de un visado para entrar al Líbano, no obstante, la obtención de este es muy sencilla y se puede hacer directamente a la llegada, en el aeropuerto Rafic Hariri. Además, este visado es gratuito y tiene una duración de 30 días.

Solamente deberás rellenar una pequeña ficha de datos personales que deberás entregar al policía de fronteras a quien enseñes el pasaporte. Muy sencillo realmente. Sin embargo, (aunque a mi no me lo pidieran) te pueden pedir que muestres un billete de regreso, que demuestres tener suficientes fondos económicos para subsistir durante tu estancia en el Líbano y que demuestres que vas a alojarte en algún lugar mediante una reserva de hotel o algo similar.

Esto no debería ser un problema, ya que cuando llegué solamente me sirvió con rellenar la pequeña ficha que me dieron. No me pusieron problemas, únicamente un sello más en el pasaporte, así de simple. Cabe destacar que en el Líbano se prohíbe la entrada a cualquier persona que posea un sello israelí en el pasaporte.

Sello de entrada al Líbano

Formularios de entrada (blanco) y salida (rosa)

MONEDA Y PRECIOS:

El Líbano tiene dos monedas oficiales, la libra libanesa y el dólar americano. Es un hecho realmente sorprendente, que puede ser cómodo (los dólares implican cantidades realmente pequeñas) y a la vez incómodo (al tener que lidiar con dos divisas diferentes). Si cambias el dinero en España, te aconsejaría que cambiaras euros por dólares, ya que saldrás más beneficiado. No obstante, si decides cambiar en el Líbano, puedes optar también por cambiar por libras libanesas.

En la mayoría de los establecimientos el cambio es devuelto en libras libanesas. De todas formas, el precio de los productos está puesto en ambas divisas.

1 USD = 1526 LBP (junio 2018).

Puedes consultar el tipo de cambio actual en www.xe.com

En referencia a los precios, antes de ir pensaba que el Líbano era un país más barato que España, pero no lo es. Los precios en el Líbano equivalen mayoritariamente a los precios en España, ya sea en alojamiento, transporte o bien en comida. De modo que Beirut no es ni un Zúrich ni un Phnom Penh, ni muy caro ni muy barato.

50 ”pavos”

IDIOMA Y COMUNICACIÓN:

Una de las cosas que más me sorprendió de Beirut es que la mayoría de los libaneses hablan inglés, de modo que la comunicación es relativamente fácil con los libaneses. Como es lógico, el mayor nivel de inglés lo encontramos entre los más jóvenes, cosa que no impide que mucha gente de edad adulta sepa inglés.

TRANSPORTE DESDE EL AEROPUERTO:

Esta es quizás una de las cuestiones menos cómodas de Beirut. Para ir del Aeropuerto Rafic Hariri hacia el centro de la ciudad probablemente deberás coger un taxi, al no existir un buen servicio de autobuses. Parece ser que hay un autobús que te lleva desde el aeropuerto de Beirut al centro de la ciudad, yo no lo encontré, y eso que caminé durante varios minutos para dar con la parada. Las tarifas del trayecto en taxi fluctúan entre los 15USD y los 20USD, intentad regatear, pero los taxistas son listos y se aprovechan de la situación, ya que saben que es difícil ir desde el Rafic Hariri hacia el centro de la ciudad en un medio de transporte que no sea el taxi.

La opción de ir caminando es casi descartable, ya que es un trayecto de una decena de kilómetros y que además implica cruzar los barrios más desfavorecidos de Beirut, que anteriormente he mencionado, un trayecto no muy recomendado por mi parte.

DÓNDE DORMIR:

Llegamos al apartado del alojamiento. Encontrar alojamiento es fácil en Beirut. A disposición de los mochileros encontramos varios hostales cuyos precios se sitúan entre los 20USD y los 25USD. Además, encontramos algunas pensiones como la Pensión Al-Nazih, que fue donde pernocté durante las tres noches que estuve en Beirut, a 15USD la noche, un lugar acogedor, muy limpio y amigable.

También encontramos variedad de hoteles de diferentes gamas de precios.

Vistas desde la pensión Al-Nazih

QUÉ VER EN BEIRUT:

Beirut es una ciudad que tiene unos contrastes muy diferenciados, grandes diferencias que saltan a la vista cuando te dispones a dar la primera vuelta por el centro de la ciudad. 

MEZQUITA MOHAMMAD AL-AMIN

Esta es una de las mezquitas más increíbles que he visto en mi vida. Caracterizada por la gigante cúpula azul y sus cuatro grandes minaretes, es una edificación majestuosa, con un color increíble. Inaugurada en 2008 y siguiendo el estilo edificativo otomano, la mezquita Mohammad Al-Amin es uno de los símbolos de Beirut, un must-see que no te debes perder. Está situada al lado de un gigante aparcamiento acompañada de una gran bandera libanesa con el característico cedro libanés que hace del conjunto aún más majestuoso y digno de tu visita. Cerca de la mezquita encontramos una bonita vista del mar y del puerto, en el que tuve la ocasión de divisar a lo lejos un navío de las Naciones Unidas. En las cercanías encontramos el Monumento a los Mártires.

Mezquita Mohammad Al-Amin

EL DISTRITO CENTRAL DE BEIRUT

Debido a la guerra, el centro de Beirut se vio afectado por unos enormes destrozos. Así pues, hace unos veinte años, el gobierno decidió reconstruir la zona, y hoy en día encontramos un lugar protagonizado por la cultura, el ocio, el comercio y los edificios gubernamentales, entre otros. Podemos destacar distintos lugares como por ejemplo la Torre del Reloj, una gran torre situada en la Plaza Nejmeh, donde se encuentran las calles del distrito, la cual está presidida por cuatro grandes relojes Rolex. Encontramos también el Parlamento Libanés, el Ayuntamiento o el Museo de Historia. En cuanto a edificios religiosos, podemos destacar la Catedral Ortodoxa Griega de San Jorge, la Catedral de San Jorge o la Mezquita Al-Omari.

Una de las cosas más sorprendentes de este distrito es la sobre protección que lo rodea. Al ser el hogar de muchos de los edificios más importantes del Líbano, experimenta una protección militar muy acentuada, habiendo pues, puestos militares en gran parte de las entradas al distrito, donde está prácticamente prohibido entrar en coche.

Si quieres ir de compras puedes ir a un gran centro comercial en los aledaños llamado Beirut Souks, donde encontraréis gran variedad de tiendas y establecimientos a la occidental.

Ayuntamiento de Beirut

HAMRA

Hamra es la calle comercial de Beirut, en ella podrás encontrar todo tipo de establecimientos donde comprar cualquier cosa, desde tiendas de ropa hasta tiendas de electrodomésticos. A nivel arquitectónico y patrimonial no es que brille mucho, pero al menos es una zona concurrida donde muchos libaneses hacen sus compras, una zona con ambiente. Además, en Hamra podrás encontrar todo tipo de restaurantes, desde comida libanesa hasta restaurantes de comida rápida occidentalizada.

El Beirut auténtico visto en una foto

EL PASEO MARÍTIMO DE CORNICHE

La zona del paseo marítimo es una de las zonas más bonitas de Beirut. En ella podrás disfrutar de una agradable caminata bordeando el Mediterráneo, con un Sol radiante (Siempre dependiendo de la época en que visites Beirut). Alrededor del paseo marítimo puedes encontrar algunos sitios para comer con buenas vistas de la costa de Beirut. Una de las opciones que puedes contemplar es realizar una incursión por el paseo de Corniche desde Charles Helou hasta uno de los lugares más emblemáticos de Beirut, las Pigeon Rocks, justo después de pasar el Estadio de fútbol Rafic Hariri.

Alrededores del Estadio Rafic Hariri, hogar del Nejmeh Sporting Club

Paseo marítimo

PIGEON ROCKS

Como he dicho, las Pigeon Rocks son uno de los lugares que ponen a Beirut en el mapa. Son tan simples como unos conjuntos rocosos que se sitúan en medio del mar, cerca de la costa libanesa, pero que no dejan a nadie indiferente. Una de las cosas que más llaman la atención es el pequeño puente que forma la roca más grande, un lugar por donde puedes ver pasar hasta pequeñas embarcaciones. Cerca podrás encontrar pequeños restaurantes donde puedes comer directamente mirando hacia las rocas, sitios que realmente merecen la pena. En general el lugar compone una estampa realmente bonita, dando lugar a un bonito contraste de la luz solar con el mar y las rocas.

Las Pigeon Rocks

GEMMAYZEH

Este es uno de mis lugares favoritos en Beirut. Como ya sabes, el Líbano es un lugar caracterizado por una gran mezcla religiosa, donde puedes encontrar a musulmanes sunitas, chiítas, cristianos, judíos o bien a personas de la comunidad drusa. Así pues, en Beirut encontramos un barrio poblado con mayoría cristiana. Situado cerca de Charles Malek y la plaza Sassine, Gemmayzeh está compuesto por una cierta pendiente que hace que se tengan que subir algunas escaleras. Una de las cosas que más me llamaron la atención son la gran cantidad de altares honorando a iconos cristianos que había alrededor de las calles del barrio. Bonitas y coloridas representaciones que le aportan un poco de magia al lugar.

EL HOLIDAY INN

Situado entre Hamra y el Distrito Central de Beirut, el Holiday Inn es un alto y gran hotel abandonado con grandes marcas de proyectiles en su fachada. Fue inaugurado en 1974, pero justo un año más tarde se convirtió en campo de batalla durante la guerra. Los restos de proyectiles son un recuerdo de ese triste pasado por el que pasó Beirut. Se conoce que algunos soldados que perecieron durante el combate cayeron desde la parte de arriba. Cabe destacar que hoy en día es un edificio frecuentado por militares. Al pasar por al lado me pareció divisar un tanque en la parte de abajo, pero no estoy seguro. Vale la pena contemplarlo desde abajo.

El que un día fue el Holiday Inn, relleno de marcas de bala

COSAS QUE ME LLAMARON LA ATENCIÓN

  • El gran número de restos de disparos en las paredes de edificios que datan de la guerra.
  • La facilidad y la rapidez de obtención del visado.
  • El fantástico nivel de inglés de los libaneses. (Los cuales hablan también francés).
  • La cantidad de soldados y de puestos militares que hay en la ciudad.
  • La poca cantidad de gente que frecuenta la plaza Nejmeh. (También plaza de l‘Étoile)
  • El gran número de distintas propagandas políticas en forma de banderas o bien carteles.
  • El gran contraste entre modernidad y antigüedad en la arquitectura.
  • Las matrículas, europeizadas, bastante bonitas. Parecerá una tontería, pero es una de las cosas en que nos fijamos los viajeros más curiosos.

Los efectos de la Guerra Civil Libanesa

El contraste religioso de Beirut

Propaganda política de Falange Libanesa. La sede está justo al lado, vigilada por mucha gente.

Monumento a los mártires

EN CONCLUSIÓN:

Yo siempre quise experimentar un país como este, un país que me ha marcado y que me ha aportado muchísimas cosas nuevas que me van a ser útiles a lo largo de mis futuras travesías. Beirut, cercana a Europa pero lejana a la vez, no te dejará indiferente de ninguna manera, es una ciudad con muchos contrastes, desde los edificios más modernos y altos, hasta los más antiguos y destartalados marcados por el paso del tiempo y de la guerra. Beirut tiene mucho por explorar, mucha historia por conocer. No te dejes influenciar por las típicas concepciones de inseguridad que se conciben de Oriente Medio, sal del convencionalismo y realiza una inmersión en la macedonia cultural de Beirut y su gigante contraste entre la antigüedad y los fantasmas de su pasado y las ansias de modernidad que intentan aportar esperanza a su futuro incierto.

TOMA EL CAMINO HACIA BEIRUT!!!!