Una noche imprevista en Skopje, Macedonia del Norte

Una noche imprevista en Skopje, Macedonia del Norte

En este post voy a explicar mi pequeña incursión en Skopje antes de dirigirme a Uzice, en Serbia, para hacer mi primer Workaway. Fue en invierno del año pasado pero, igualmente, me gustaría compartir lo que fue mi primera experiencia haciendo un Workaway para que aquellos que os queréis animar pero os falta un pequeño empujón podáis ver lo que es y lo que éste llegó a significar para mí. 

Un Workaway / Helpx / Woofing es una experiencia en la que tú, mediante estas tres webs, contactas con una persona para que te deje trabajar en un sitio a cambio de alojamiento e incluso a veces comida. Es pues la mejor forma de viajar sin arruinarse. Para mí es realmente la mejor manera de viajar, ya que estando durante cuatro días en un sitio uno no va a conocer jamás la cultura de un lugar.  Los Workaways se suelen realizar durante períodos mínimos de una o dos semanas e incluso pueden llegar a ser de seis meses o un año, todo depende de vuestra disponibilidad y de la de la persona que os acoje. En Workaway y Helpx, los sitios de trabajo suelen ser hostales, casas particulares, escuelas donde enseñar inglés, etc. En referencia a Woofing, es una web que te permite trabajar en granjas más que en estos sitios que acabo de decir. La única pega es que para poder unirse a todas las webs hay que pagar una suscripción anual que suele ser de unos 30 euros en Workaway (por un año) y unos 20 euros en Helpx (por dos años). Sin embargo, realmente recomendaría antes unirse a Workaway porque la web de Helpx está muy mal cuidada y se hace muy pesado contactar con los hosts, ya que muchos ni te contestan. Workaway está mucho más actualizado. La suscripción de Woofing también cuesta unos 25 euros por año para una persona y 35 euros para dos personas. En este caso, mi primer Workaway fue en el Eko Hostel Republik de Uzice, un albergue, durante dos semanas. ¡Así fue mi experiencia balcánica!

Disponiendo de tres semanas libres, que constituyen el parón de invierno de la universidad, me dispuse a buscar vuelos baratos hasta que encontré una ganga de 43€ ida y vuelta con Wizz Air a la capital de la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Skopje. Después de encontrar el vuelo me dispuse a buscar algún lugar cercano donde pasar dos-tres semanas haciendo un Workaway/Helpx. Habiendo buscado diferentes hosts en Albania, Kosovo o Macedonia sin éxito (muchos me decían que estaban completos), encontré uno que me llamó la atención y que resultó que tenía un lugar para mí, un pequeño hostal en la localidad de Uzice, en Serbia, cerca de la frontera con Bosnia y Herzegovina, en el corazón de los Balcanes.

A mediados de enero, cogí el vuelo hacia Skopje, y sin comerlo ni beberlo, me encontré por segunda vez en mi vida en la capital de la ARY de Macedonia, una ciudad de la que guardaba muy bonitos recuerdos de mi anterior visita en 2015. Todo parecía igual, excepto que esta vez llegué a Skopje en pleno invierno, en pleno temporal, que provocó un aumento muy grande de la sensación térmica de frío. Llegué al Aeropuerto de Alejandro Magno, lugar que no conocía ya que el verano de 2015 llegué en bus desde Sofía, no en avión. Es un aeropuerto muy nuevo, una representación muy buena de lo que es la ARY de Macedonia, grandes y excesivas inversiones en arquitectura e infraestructuras en lugar de invertir en sanidad y educación. Tuve una conversación muy interesante al respecto con un macedonio que venía de Barcelona, curiosamente de ver dos partidos del Barça. Me dijo que se gastó el sueldo de medio mes en comprarse una camiseta del Barça. Así te puedes hacer a la idea de lo que es la economía de la ARY de Macedonia.

Una vez en Skopje ciudad, me dispuse a comprar el billete de tren nocturno a Belgrado para después ir posteriormente a Uzice en otro tren, pero en la estación me dijeron que no había ningún tren a Belgrado, que debía ir a comprar un billete de autobús. Esta es una de las cosas que más hay que tener en cuenta en los Balcanes. Por mucho que lo ponga en Internet, no os fiéis como yo, y contemplad otras opciones en caso de que os den la sorpresa. Opté pues por coger el bus directo a Uzice, el cual salía la mañana siguiente. El billete me costó unos 25€. Mi visita a Belgrado tendría que esperar.

Me encontré pues, sin lugar dónde dormir, así que fui al hostal que ya había visitado en 2015, uno de los hostales más ”cálidos” donde he dormido, el Hostel Shanti, a precio de 7€ la noche. Después de alojarme, me dispuse a dar una vuelta por la ciudad, visitando la preciosa plaza de Macedonia, con el característico cartel de la cerveza Skopsko, en una de sus fachadas. Después de cruzar el Vardar, me dirigí al barrio turco, un curioso lugar, con un bonito casco antiguo y lleno de mezquitas.

El río Vardar, de camino al centro

La plaza de Macedonia. Al fondo, el Museo de Arqueología

Mezquita Mustafa Pasha, en el barrio turco

La influencia de Albania (Shqipëria) en el barrio turco es profundamente visible

Desde ahí fui a un mercado de víveres, con una atmósfera muy agradable y con muchos productos característicos de la gastronomía turca. Posteriormente fui a los alrededores de la fortaleza de Kale y finalmente me compré algo para cenar. En la A.R.Y. de Macedonia no tendrás problemas para afrontar los precios, ya que son muy asequibles.

Para acabar el día vimos la película El Lobo de Wall Street ”en familia” en el hostal.

Uno de los bazares del barrio turco

El día siguiente cogí el bus para Uzice hacia las ocho de la mañana. La experiencia en Serbia la podéis ver dándole justo aquí. 

Si os ha gustado este post y queréis saber qué podéis ver y hacer en Skopje en verano, dadle al clic en el post que hay justo abajo 🙂

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