Me encuentro de nuevo en Bishkek después de volver a recorrer todo Kirguistán en un taxi compartido, bien apretujado en la parte de atrás de el mismo. Esta semana ha sido realmente para mí una semana extraña y que se me ha pasado volando mientras hacía el voluntariado en la segunda ciudad más grande del Kirguistán: Osh. Después de haber pasado toda la experiencia y de ya volver a estar a la capital de Kirguistán, concretamente en el Bishkek Guesthouse, creo que es hora de escribir mis impresiones sobre mi semana haciendo un voluntariado Workaway / Helpx, en Osh.

Ante todo os voy a contextualizar un poco Osh, ya que es una ciudad que probablemente si no estáis familiarizados con Kirguistán no conozcáis. Tampoco es una de las ciudades más famosas de Asia Central, como por ejemplo Almaty o Samarcanda. Osh es, como he dicho antes, la segunda ciudad más grande de la República Kirguisa, con un total de 200.000 habitantes, una cifra bastante grande para lo que es Kirguistán. Está situada en el sur – sur oeste del país, en el valle de Fergana, a menos de diez kilómetros de la frontera uzbeka en dirección norte y a un centenar de kilómetros de la frontera con China, en dirección este. A un centenar de kilómetros al sur de Osh encontramos la frontera con Tayikistán, después de pasar por la ciudad de Sary-Tash. Debido a su situación estratégica, Osh es usada por muchos ciclistas o montañistas como última parada antes de dirigirse hacia la base del pico Lenin o bien hacia la carretera del Pamir, o Pamir Highway, una de las carreteras más bonitas y altas del mundo, en Tayikistán.

MIS IMPRESIONES

Después de estar trabajando en un hostal durante una semana os puedo decir que tengo la sensación de que Osh es una ciudad en la que la gente extranjera se queda para descansar unos días o para preparar sus viajes posteriores. No es una ciudad que visiten por su patrimonio. Sin embargo sí creo que, como todas las ciudades, tiene cosas que hacer y cosas interesantes para ver que la dotan de una identidad propia. Una de las pegas que le doy a Osh es que es una ciudad muy calurosa. Es cierto que he estado en los peores meses del año en ese sentido, pero digamos que en Barcelona el calor no es tan terrible como aquí. Ya desde buena mañana, al levantarme, era imposible salir a la calle por el calor abrasador. Era mejor o salir temprano o salir por la tarde, si quería explorar la ciudad. Otra pega de Osh es la horrible conexión que tiene con Bishkek debido al terreno montañoso que las separa y a las horribles carreteras que sortean las montañas, cosa que te obliga a negociar con taxistas avariciosos un viaje de 12 horas por el que no debes pagar más de 1.200 som. Durante la semana que estuve allí me sentía como que aún debía tragarme otro viaje de 12 horas al volver. Es como la sensación de estar un poco aislado.

¿QUÉ PODÉIS HACER EN OSH?

SUBIR AL MONTE SULAYMAN-TOO

El monte Sulayman-Too se encuentra justo en medio de la ciudad y tiene unos 134 metros de altura. Es un monte sagrado para la tradición islámica y tiene diferentes cuevas y puntos que son sujetos de adoración por los creyentes. Es una montaña que era sagrada ya antes de la tradición islámica. En ella se pueden encontrar muchos petroglifos, es decir, imágenes hechas en las rocas a través de la incisión con otras rocas u objetos. Desde este monte se puede ver toda la ciudad de Osh. En la parte inferior podemos encontrar la mezquita de Sulayman-Too y también algunas tumbas islámicas.

El Sulayman-Too visto desde el Apple Hostel 

Las vistas de Osh

Reponiendo fuerzas después de subirlo

La mezquita Sulayman-Too vista desde arriba

VER UN ESTADIO DE LA ÉPOCA SOCIALISTA

En Osh, justo al lado del río, vi por casualidad que se podía entrar en el estadio municipal y me quedé alucinando. Es un estadio que se cae a trozos pero que realmente es peculiar, ya que tiene una capacidad de unos 10.000 espectadores y se puede entrar y andar justo al lado del terreno de juego. Es de la época socialista porque en la entrada del estadio hay el logotipo de las Olimpiadas de Moscú de 1980. Tiene incluso un pebetero en el que encender una llama olímpica.

Vista general del estadio

Logo de las olimpiadas de Moscú, a la entrada del estadio

Lenin se cuela hasta en los estadios de fútbol

El pebetero

Las decaídas gradas y una de las porterías

 

DARTE UN BAÑO PARA HUIR DEL CALOR ABRASADOR

En Osh pude encontrar al menos tres piscinas. Una de ellas, llamada Fer-As, es muy grande y me recuerda una balsa de esas que usan los agricultores para guardar el agua. El precio de la entrada es de 100 som. Las otras piscinas que conozco son la Delfin, situada al lado del río, cuyo precio no conozco, y la del hotel Osh Nuru, con una entrada de 300 som (muy cara a mi parecer), la cual es más pequeña que las otras pero estaba cerca del Apple Hostel.

Cuidando la piscina, con el paraíso de fondo

Piscina Fer-As

La piscina del hotel Osh-Nuru

ENCONTRARTE CON BODAS POR LA CALLE

Sí, es una cosa que me llamó la atención. En Kirguistán, supongo que al igual que en muchos otros sitios, los novios salen por la calle a hacerse fotos e incluso a bailar. Yo me encontré dos bodas, y en una de ellas los novios bajaron al río a mojarse las manos. Me encanta ver como son las festividades tradicionales de los otros países. Kirguistán cuenta con la mala publicidad que tiene el secuestro de la novia, una práctica que ahora casi no es elaborada, en la que la novia era secuestrada y debía aceptar o no casarse con el secuestrador. Es ilegal pero la justicia tengo entendido que tampoco se esmera en perseguir a los secuestradores.

El novio y la novia

Mojándose en el río

Bailando felices

OTRA RACIÓN DE LENIN

En Asia Central Lenin es omnipresente. Lo verás ya sea en estatua o bien en nombre de calle. En Osh lo tienes de las dos formas. La estatua de Lenin de Osh es la más grande de Asia Central. Está en una plaza muy grande, atravesada por la Avenida Lenin, mirando hacia el Ayuntamiento de Osh.

Aquí lo tenéis, colectivizando a todo el neoliberal que le mira

El ayuntamiento, justo delante

ENCONTRARTE UN LADA

La marca de coches Lada es famosa por haber sido una de las más importantes en la Unión Soviética. Siempre que uno ve fotos de la antigua URSS es inevitable ver como aparece algún lada merodeando por los alrededores. En Osh vi unos cuantos Lada, y pude pararme a observar uno de cerca, que estaba aparcado junto a un cartel en el que se puede leer ”Osh”. Son coches realmente antiguos y de dimensiones pequeñas.

 

ENCONTRARTE CON OTRAS REMINISCENCIAS DEL SOCIALISMO

Murales, edificios administrativos, tuberías de gas que no están soterradas… Son aspectos que vienen sí o sí de la época socialista, terminada hace más de 25 años. En Osh podemos ver un gran espectáculo de recuerdos al socialismo impuesto por la Unión Soviética el siglo pasado.

Banderas rojas, estrella y trigo. Más socialista que esto no hay nada

Uno de los murales, en la misma plaza que comparten Lenin y el ayuntamiento

Tuberías de gas que circulan por la calle a su antojo

La prisión de Osh, con la hoz y el martillo en la entrada

Otro de los murales

¡A LA FERIA!

Al igual que como os mostré en Bishkek, en Osh hay una feria escondida en las inmensidades de un parque que es bastante grande, el Park Navai. Hay todo tipo de atracciones. Una montaña rusa, un barco pirata, y hasta una noria. Además, está lleno de paraditas de tiro u otras en las que conseguir premios. 5 tiros me costaron 20 som  (25-30 céntimos de euro).

La noria

El barco pirata

La montaña rusa

PASEAR AL LADO DE UN YAK – 40

No, no hablo del animal, sino del avión. En Osh son tan campechanos que tienen un avión en medio de un parque. Sinceramente he buscado pero no he podido saber cómo llegó hasta allí. Tiene el logotipo de Aeroflot y una bandera de la URSS que se está borrando en el ala dorsal.

Un avión y una noria, bonita combinación 

La pintura desgastada del avión

COMER POR UN EURO/PLATO

Así es, en Osh puedes comerte un plato de manti o sopa de beshbarmak por 70 som (no llega al euro). Yo me pedí los dos de golpe. Mi barriga el día siguiente se resintió, ya que no está adaptada a este tipo de gastronomía.

La sopa

El manti

JUGAR A LA CONSOLA DURANTE UN RATO

En Osh vi muchos salones de playstation en los que tú entras y pagas por jugar al Fifa o cualquier otro juego. No sé el precio pero seguramente no era caro.

Pirateando el logo del Bayern de Múnich en esta tienda

¡MÁS FOTOS DE OSH!

Os dejo algunas fotos más de Osh, que he ido haciendo durante estos días.

Un hospital

¡Un Taj Mahal!

El médico del estómago

Unas lunas por allí expuestas